09/05/2023
Los protagonistas describen la situación del mercado

Hablan de la estabilidad en la merluza hubbsi; de un escenario catastrófico para el calamar illex y de las expectativas sobre la reacción del mercado chino para el langostino, en un escenario de caída de precios y en un contexto macroeconómico nacional que empeora la situación y los aleja cada vez más del desarrollo industrial.

Revista Puerto - Antonio Solimeno

Antonio Solimeno.

Por Karina Fernández Fotos de archivo

Buenaventura Lafuente Matos, presidente de Estrella Patagónica; Gustavo Casanova, presidente de Arbumasa; Darío Sócrate, Director Ejecutivo de CAPA; Mariano Retrivi, presidente de Buena Proa y referente del sector fresquero tangonero marplatense; y Antonio Solimeno, presidente del Grupo Solimeno, hablan sobre lo que observaron en la última feria en Barcelona, la situación de los mercados de la merluza hubbsi, el langostino y el calamar en un contexto macroeconómico interno muy complicado.

Se observa en todos una gran preocupación por encontrar una vía de escape a la caída del precio y de la demanda del langostino entero; el intento de sostener el precio de las colas que crecen en demanda pero caen en valor y la resignación de no atender la demanda del procesado, ante una problemática macroeconómica nacional coyuntural y estructural. Para el calamar el panorama también es coincidente, catastrófico, poco producto y un precio que por alto que suba nunca logrará salvar los costos. La única que parece dar respiro es la merluza hubbsi con su estabilidad.

Global Seafood Barcelona 2023

Sobre la feria todos los entrevistados compartieron la misma opinión, destacando el gran movimiento que tuvo, con una afluencia similar a la que tenía antes de la pandemia y con mucho público de Asia buscando productos, algo que no se había visto antes.

Langostino entero

Gustavo Casanova: El mercado se mostró un poco más positivo, aunque muy diferenciado por mercados. China está en comprador, pero esperando a ver qué pasa con los precios. Nosotros en particular tenemos acuerdos de volumen cerrado para este año, pero falta definir los valores de venta y creo que en general se da la misma situación. Con el sudeste asiático, que mueve volúmenes más chicos, se está en una situación similar. Por el lado de Japón están siendo un poco más precavidos, tienen stock, aunque han rotado por la Golden Week, que mueve bastante volumen; así que están en compradores, pero tranquilos. En Europa hay una situación un poquito más complicada, intermedia. Aunque puede estar faltando L1, principalmente en España, sigue habiendo stock en destino y lo mismo en Italia. Si bien tiende a mejorar con el verano europeo y todos esperamos que se acomode con la rotación de los stocks, tampoco nos están pidiendo por favor que le mandemos.

Buenaventura Lafuente Matos: Sigue habiendo algún stock de langostino entero, lo que hace que el precio todavía no reaccione al alza. Hubo mucho interés chino, pero no me constan operaciones concretas y si bien se habló de expectativas al alza de precios, nadie tiene claro cómo va a evolucionar. Los europeos siguen padeciendo los efectos de la inflación en sus economías por lo que les cuesta cerrar grandes pedidos y todavía hay stocks, sobre todo de entero, que se está consumiendo lentamente.

Antonio Solimeno: Tenemos un mercado contemplativo. Todavía queda algo de stock que se está limpiando de a poco. Lo veo muy tranquilo, está abastecido y tenemos de frente la temporada 2023 en aguas nacionales. Hasta que no empecemos a pescar y tengamos una oferta en firme no sabemos qué va a pasar. Nosotros recién ahora empezamos a pescar, acabamos de tener la primera descarga; en mi opinión fuimos un poco tarde al norte. Se espera una buena temporada, el problema va a ser el mercado. Si demanda un poquito China, puede ser una válvula de escape. Todavía está jugando a las cartas, vamos a tener que esperar a fin de mes porque van a ver qué pasa en las primeras entradas, cuándo será la apertura en Nación… Hoy es semana a semana.

El mercado de colas

Gustavo Casanova: La demanda es estable, pero con precios a la baja, con lo cual no es un escenario de lo más optimista. Es de público conocimiento el récord de capturas que hubo en Rawson y entiendo que el porcentaje de producción fue principalmente de colas, con lo cual hubo una oferta mayor a la esperada de producto. La realidad es que los precios de venta en lo que fue el inicio y el fin de la campaña bajaron y bajaron bastante, aproximadamente un 10 por ciento, y eso, obviamente, va a impactar en los precios de venta de Nación. Hay demanda, tenemos acuerdos cerrados, pero falta definir los precios y los precios lamentablemente están a la baja. Siempre hablando de cola de tierra.

Buenaventura Lafuente Matos: Evidentemente tienen un mercado más amplio y mejor salida, pero la mayor producción de este producto trajo la inevitable baja en los precios y esa tendencia se mantiene.

Mariano Retrivi: Los productos procesados del langostino en tierra tienen mayor abanico de mercados y prácticamente todos los países, en mayor o menor medida, debido a la demanda de los consumidores, están creciendo de a poco. Cada vez más supermercados lo ponen en sus estanterías o tienen planeado hacerlo; sin embargo, aquí se notan claramente algunas amenazas a la hora de desarrollar nuestra industria con base en elaborados y subproductos.

Pelado y devenado

Gustavo Casanova: Nosotros no estamos haciendo. El problema que tenemos es un costo argentino demasiado alto y no somos competitivos, podemos tener alguna oportunidad de nicho con algún cliente, pero es muy complicado. Cuando comparamos costo punta a punta, si lo hacemos en Argentina versus el cliente que te compra bloque y lo reprocesa en China, Taiwan, Guatemala, Perú, etcétera, la diferencia de costos es muy grande y si bien el mercado busca y recibe bien el producto, cada vez mira más la relación de costo-beneficio. Es difícil competir.

Buenaventura Lafuente Matos: La demanda siempre es más constante, por desgracia no podemos aumentar la producción por los costos; por lo tanto, la mayoría de la producción se seguirá haciendo fuera de Argentina.

Mariano Retrivi: Los bajos costos de producción de países como China; Vietnam; Marruecos; Perú y últimamente Paraguay con una mano obra más barata, empaques e insumos mucho más económicos y menor carga impositiva, créditos más accesibles para la producción y una logística mucho más barata por la cercanía con los mercados, amenazan el desarrollo de esta industria. La otra amenaza es la falta de acceso a nuevas tecnologías. La tecnología moderna de producción con mayor eficiencia, a la que Argentina no puede acceder por razones económicas, también nos deja en posición de falta de competitividad. En la Feria de Barcelona se expuso maquinaria robotizada para todos los procesos, elaboración, congelado, empaque, con desarrollo de líneas automatizadas y muy eficientes, que además prescinden de altas dotaciones de mano de obra. Hasta expusieron grúas robotizadas para tareas de estiba y manipulación de cargas. Claramente a Argentina se le hace casi imposible alcanzar esas maquinarias y sus insumos, por su situación económica actual. El gran crecimiento de los productos elaborados en base a cultivo crece al ritmo exponencial de la producción que ostentan países como India, China, Ecuador, la cual es enorme. Combinado con mano de obra más económica y potenciado con tecnologías y maquinarias, nos dejan fuera del campeonato. Con todo esto se hace muy difícil imaginar que podremos defender nuestros precios por mucho tiempo o mejorarlos, únicamente resaltando las cualidades naturales de la especie.

Calamar illex

Darío Socrate: En una zafra aceptable se hacen cinco viajes y este año, el grueso de los barcos va a tener dos mareas completas e iniciada la tercera marea, eso es un 40 por ciento de lo que normalmente se hace. Hasta acá venimos mal, anduvo mal el sur, anduvo mal el norte… ahora estamos en un lapso en el que la luna complica la actividad y esto va a cambiar a partir del miércoles, estamos esperando todos que aparezca algo. En empresas solo poteras esto impacta muy fuerte, estos barcos paran hasta el año que viene y los costos fijos de las empresas siguen funcionando. En cuanto al precio, en un mercado global en el que el volumen de Argentina no es el principal, tratamos de defender el precio lo mejor posible para achicar un poquito lo que genera la falta de recurso, pero ni por asomo se cubre se todo lo que falta. Por ahora el hecho de que tampoco se haya pescado bien afuera de las 200 Millas, ni en Malvinas, no se ve reflejado en un alza del precio considerable.

Antonio Solimeno: El problema son las bajas capturas. Por mi experiencia personal, creo que vamos a estar entre un 50 y un 60 por ciento de lo que fue la temporada pasada, la pesca afuera y en Malvinas también estuvo muy débil, menos de la mitad del año pasado. Está acompañando un poquito el precio, que subió ante la baja oferta y las capturas débiles; podrá ayudar un poquito, pero no ayuda el volumen. Recién vamos poder hacer una evaluación cuando se termine de pescar, en junio, julio… Nosotros hoy tenemos los barcos afuera, pero hay un 20 o 30 por ciento de la flota que está en puerto.

Gustavo Casanova: La temporada de calamar se presenta muy complicada porque las bajas capturas nos están pegando muy fuerte. Para las empresas poteras es muy complicado porque tienen que mantener una estructura durante doce meses con una campaña de cuatro o cinco meses, y si las capturas caen mucho, es muy difícil sostener todo el año. Aunque el precio tienda a mejorar un poco como está pasando, no es suficiente para compensar toda la facturación que se pierde por la caída en los volúmenes. El precio además tiene una suba leve y no en todos los mercados: si bien el illex argentino es importante, no somos formadores de precios a nivel global, con lo cual podremos sacar entre cien o doscientos dólares más que no llegan a compensar. El panorama es muy complicado.

Merluza hubbsi

Antonio Solimeno: El mercado de la merluza está bastante estabilizado, los precios están estables, la pesquería es estable, tiene cuota, no hay sobreoferta… Después, la rentabilidad que puede dar con un valor de 3.300 dólares aproximadamente, depende de la macroeconomía de Argentina.

Buenaventura Lafuente Matos: Se mantiene el precio por ahora y hay demanda tanto de HG como de filete. Los precios están bien y la demanda de merluza en Europa había caído, mejoró y los precios se mantienen ligeramente más bajos que el promedio, pero está bien para la merluza.

Dólar pesca y la macroeconomía nacional

Todos, desde uno u otro lugar, terminaron señalando la macroeconomía nacional como uno de los principales problemas de mercado y no solo por la paridad cambiaria que es muy importante sino también por la falta de políticas de desarrollo.

Gustavo Casanova: El dólar a 300 pesos ayuda respecto del dólar oficial que cobramos hoy de 225 pesos, pero la realidad es que no es suficiente. Ayuda respecto de un dólar que está muy atrasado, pero cuando lo comparamos con el ritmo de inflación de los últimos dos años que ha tenido la Argentina, termina siendo una ayuda temporal que no mejora la situación económica de las empresas. Nuestros ingresos están en dólares oficiales menos retenciones y nuestros costos se mueven al ritmo inflacionario argentino, con lo cual cada vez tenemos mayores costos en dólares y los precios internacionales son los que son y lamentablemente, además, están a la baja. Nos está faltando como sector y como país tener una promoción más fuerte y más robusta del langostino argentino, haciendo foco en un langostino salvaje, de aguas puras, que no es de cultivo, que no tiene aditivitos ni medicamentos. Tenemos que enfocarnos mucho más en eso que hoy, sinceramente, no lo estamos haciendo como corresponde. Lo podríamos hacer mucho mejor, pero para eso entiendo que deberíamos contar con una política mucho más robusta y en conjunto con el sector público y privado. Poniendo un esfuerzo tanto económico como de tiempo entre todos, lo que se hace en la feria del stand Mar Argentino está muy bien, pero se debería dar un paso más allá, más profesional y con mayor contenido.

Antonio Solimeno: El problema es la macroeconomía y las trabas en los mercados. Ecuador entra casi sin aranceles a China. Nosotros no tenemos acuerdos bilaterales y donde entramos pagamos aranceles; si tuviéramos acuerdos, quizás pagaríamos un 5 pero no un 12 por ciento. Con esos aranceles, como dice el italiano, siamo fuori. En 2022 China importó más de 350 mil toneladas de langostino de Ecuador. Si buscamos una válvula de escape, no presionamos sobre otros mercados y eso es lo que estamos necesitando. Por lo menos China ha flexibilizado los protocolos de Covid, al menos es lo que transmiten los compradores y eso me permite ser optimista. Tenemos que buscar alternativas.