22/05/2023
Provincia reunió a la Mesa Pesquera, sin anuncios ni respuestas

El mismo viernes a la mañana desde Pesca bonaerense avisaron de la realización de un encuentro que tuvo agenda abierta, ningún anuncio ni respuesta a la falta de actividad en los muelles del puerto de Mar del Plata.

Revista Puerto - Mar del Plata - Mesa Pesquera con funcionarios de Pesca bonaerense - foto 02

Penosa reunión encabezada por los peores funcionarios que recuerde la historia pesquera bonaerense.

Por Roberto Garrone Fotos Diego Izquierdo

El desinterés de las autoridades provinciales por intentar resolver los problemas de la falta de trabajo que afecta a la actividad pesquera y portuaria en Mar del Plata bien podrían resumirse en el lugar elegido para desarrollar una nueva Mesa Pesquera.

El galpón de ADUN, la entidad que agrupa a los docentes universitarios, nada tiene que ver con el ámbito propio de la industria como podría ser el Consorcio Portuario, el INIDEP o incluso alguna cámara empresaria o sindicato.

Si era por una cuestión de cercanía, tampoco pareció la más adecuada. La comitiva encabezada por el ministro de Desarrollo Agrario, Javier Rodríguez, Carla Seain, la secretaria del área y el director de Pesca, Matías Nicolosi, llegó casi una hora tarde. También se sumaron a la mesa cabecera Raúl Calamante, coordinador de la Delegación local del Ministerio de Trabajo, junto con el Subsecretario, Andrés Reveles.

Mariano González, representante de Cafrexport y UDIPA, apenas alcanzó a disculparse porque tenía un compromiso a las 16 y debió irse. “Les comenté que para hacer una reunión de este tipo es mucho más productivo que avisen con tiempo, y si no tienen temario nosotros tenemos tiempo de priorizar una agenda con los socios, porque sabemos que hay un montón de instituciones con inquietudes que no tienen por qué coincidir con las nuestras”, resumió el dirigente.

Después de veinte minutos que el Ministro llevaba exponiendo el panorama de la actividad en la Provincia, algo que ya todos más o menos sabían, datos coyunturales de la actividad pesquera bonaerense, desde el resto de la mesa comenzaron a contar sus realidades. Desde el SOIP cuestionaron la falta de respuestas a los problemas planteados en anteriores encuentros.

“Charlas como estas llevamos un millón”, dijo Marcela Ibarola, integrante de la Comisión Directiva del sindicato. “Es un desgaste saber que planteamos los problemas, pero no se resuelve nada”, dijo la dirigente, quien reclamó por las falsas promesas de las guarderías y por lo que sucede en “Mar de Messina” en el Parque Industrial, donde hubo un compromiso de registración antes de la apertura.

Hace un mes el Ministerio de Trabajo los infraccionó luego de no permitir el ingreso de los fiscalizadores, esconder trabajadores precarizados en un contenedor y la empresa volvió a comprometerse a registrar en unos meses.

Carla Seain escuchaba y cada tanto anotaba en una libretita mientras Pablo Trueba volvía a reclamar por las tripulaciones perdidas con los grandes cajoneros que quedaron inactivos como el “Sirius”, “Sirius II”, “Simbad”, “Margot”, etcétera; y el intento fallido por el rechazo de la industria naval para importar barcos usados mientras se encaraba el proceso de renovación de flota.

Pero Seain no es una recién llegada a la función pública; todo lo contrario, está cerca de terminar su mandato luego de tres años y medio de gestión. Sin embargo, respuestas a las demandas de los trabajadores, no hubo ninguna. Como tampoco las hubo para los armadores de pesca costera, ni fresqueros de altura ni congeladores.

Hasta ahí pudo escuchar este cronista tras diez minutos de permanecer a un costado del galpón esperando la respuesta del responsable de prensa sobre un pedido de entrevista con Seain. La Secretaria no estuvo disponible y me invitaron a salir del lugar. Al reportero gráfico tampoco lo dejaron ingresar porque era un encuentro cerrado a la prensa.

En orden de continuidad después de Trueba les tocó a los estibadores. Había representantes de las cámaras de servicios de estiba y el sindicato. El reclamo no debería haber sorprendido a las autoridades si saben lo que pasa en el puerto.

Los desembarques cayeron un 31% hasta la semana pasada, con números en rojo en calamar y merluza del stock sur, las principales especies que movilizan la actividad en muelle. La zafra de calamar es pobre pero antes de su cierre hubo varios poteros que eligieron descargar en Puerto Madryn. Las descargas de merluza se redujeron 12% a partir de la migración de flota hacia puertos patagónicos, fenómeno que la Provincia no detiene ni intenta revertir.

Carlos Mezzamico, referente del SUPA, reclamó un “pacto social” entre la comunidad portuaria para restablecer el trabajo y garantizar salarios dignos para todos los trabajadores. En ese contexto, Carlos Sepúlveda, presidente de una de las cámaras de servicios de estibaje, fue un poco más allá, pero terminó en la banquina.

Poco más que pidió salir a apretar empresarios como ocurría en tiempos de la dictadura. Ahí los representantes de las cámaras patronales se pararon para irse de la reunión. Entre reproches al argumento del estibador, Ayelén Fortunato, representante de ALFA, condenó sus palabras y confesó el sufrimiento familiar vivido en esos tiempos oscuros. Daniel Coluccio (se presentó como dirigente de CaIPA) y Fernanda Grimaldi, gerente de CEPA, seguían con intenciones de irse.

Medió Calamante para calmar un poco las aguas y ordenar el debate.  Juan Novero, del otro lado de la mesa, les recomendaba a los estibadores reunirse con las empresas armadoras para persuadirlos a que prioricen Mar del Plata al momento de las descargas.

No hubo comunicación oficial sobre el encuentro ni tampoco ninguna mención a la situación de la corvina rubia en la Bahía de Samborombón, la cual no tendrá como otros años prospección, pero tampoco se sabe cuándo se habilitará la pesca. Por ahora hay tres parejas de Lavalle y diez uruguayas pescando mayormente juveniles de corvina. “La temperatura del agua no ha bajado lo suficiente como para que comiencen a ingresar los ejemplares adultos”, expuso un armador de Lavalle.

Seguramente ya no haya otra Mesa Pesquera en 2023 aunque nadie se acordaba cuándo había sido la última. Poner la oreja para escuchar discursos repetitivos de parte de los actores principales de la actividad puede ser una medida entendible cuando se desembarca en la función. Es reprochable cuando están en la puerta de salida y después de tanto tiempo no son capaces de generar las respuestas que la pesca marplatense necesita para que la actividad crezca y se ponga freno a la informalidad laboral.