21/09/2023
La merluza puede determinar el cierre de la temporada de langostino

El proceso reproductivo de la merluza hubbsi parece haberse iniciado y el aumento del bycatch en las capturas comienza a ser muy alto. Por otra parte, en algunas subáreas la presencia de langostino chico ha llegado al límite establecido. Aunque quedan zonas abiertas para que la flota tangonera congeladora pueda terminar la marea, el cierre sería inminente.

Revista Puerto - Merluza - img 02
Por Karina Fernández Fotos de archivo

La flota se concentra mayoritariamente en las subáreas 13 y 7 desde donde llegan noticias de un aumento de la presencia de langostino chico en las capturas y alta presencia de byctach de merluza, por lo que se espera el pronto cierre de estas subáreas. En otras, donde operan algunos barcos, como la 18 y el borde externo de la 5, los rendimientos son buenos, dentro de lo esperado a esta altura del año; pero la merluza se hace presente en toda el Área de Veda donde se desarrolla la temporada.

En la tarde de ayer se reunió el Consejo Federal Pesquero y el tema de discusión fue la fecha de cierre. La flota congeladora espera que se pueda extender unos días más para terminar la marea, pero hasta última hora no se había tomado una decisión.

Hasta el 12 de septiembre se llevaban desembarcadas 150 mil toneladas, cifra que comparada con las de 2022 no refleja lo sucedido durante la temporada en aguas nacionales dentro del Área de Veda, dado que la diferencia es de solo un 5% con igual período del año pasado. En tanto, la flota congeladora acusa una caída de entre el 30 y el 40% respecto de los valores históricos.

Como ya hemos mencionado en otros artículos, la flota fresquera de altura y los tangoneros congeladores son quienes han sufrido el impacto de la dispersión del recurso y las inclemencias climáticas que han definido esta zafra. Por la dispersión, fue muy dificultoso encontrar concentraciones importantes y cuando se hallaba una toda la flota se concentraba sobre la marca, consumiéndola en poco tiempo.

A ello se debió sumar la gran cantidad de temporales de fuertes vientos de mayor intensidad a la habitual, probablemente como consecuencia de las alteraciones que genera el fenómeno de El Niño que comenzó en plena temporada de langostino. Estas condiciones climáticas complicaron aún más la operatoria de los barcos, que debieron abandonar la zona de pesca y resguardarse en áreas protegidas o volver a puerto.

Cuando volvían los barcos a la zona de pesca donde estaban capturando, el langostino ya se había dispersado nuevamente y debían salir en su búsqueda; esa fue una constante en toda la temporada. Para los barcos fresqueros la limitación de 72 horas de alejamiento de puerto jugó en contra, puesto que el tiempo de captura se limitó mucho más de lo estipulado y tuvo un consecuente aumento de costos.

Esta situación desalentó a la flota fresquera que, para fines de agosto, principios de septiembre, empezó a recoger los tangones y dirigir sus capturas al variado costero, las pelágicas o la merluza, especie para la que la mayoría cuenta con cuota individual de captura.

Esto podrá verse al final del año probablemente como una consecuencia positiva para las plantas de procesamiento de hubbsi en la ciudad de Mar del Plata, pero en la Patagonia significó un uso limitado de la capacidad instalada y un cierre anticipado de la temporada para miles de trabajadores temporales.

Las plantas procesadoras en Puerto Madryn trabajaron a la mitad de su capacidad productiva, con turnos más reducidos; y en Rawson varias plantas ni siquiera abrieron sus puertas, quedando a la espera de lo que pueda reparar la temporada de verano, horizonte que muchos ya están mirando e incluso intentando acercar. Se han escuchado rumores de pedidos de prospecciones anticipadas a la fecha habitual de apertura, que generalmente se da a mediados del mes de noviembre.

Este escenario de escasez, por otra parte, no ha hecho aumentar la demanda de langostino entero. Casi como una ironía, lo que pide el mercado es el tamaño L1 en una temporada en el que justamente esta talla no fue la más abundante y ya prácticamente no queda en cámara. Tampoco hasta ahora se ha visto una mejora en los precios y desde las empresas empiezan a pensar en la necesidad de invertir en promoción para reactivar el interés de los consumidores.

La temporada llega a su fin y algunos temas se instalarán para ser debatidos con vistas a la zafra de 2024. La dispersión del recurso, al parecer, ha venido para quedarse y las 72 horas de alejamiento de puerto, que responden a una cuestión de calidad y no biológica, seguramente deberán ser discutidas. Por otra parte, el límite de procesamiento de colas a bordo será otro tema de discusión; en este caso se aumentaría el volumen de capturas, por lo que merecerá un debate profundo con intervención de los especialistas biológicos. Pero eso quedará seguramente para ser discutido por el Consejo Federal Pesquero que se forme con las nuevas gestiones, las que ya han sido elegidas y las que todavía son una incógnita para todos los argentinos.