05/02/2024
Una metodología de negociación que ya no resiste el sistema

Otro episodio de presión por fuera de los marcos de razonabilidad protagonizó el STIA, este fin de semana, en una planta pesquera de Trelew. Los empleados abandonaron sus tareas dejando toneladas de langostino sin procesar. Empresas iniciarán demandas civiles para reclamar resarcimientos económicos.

Revista Puerto - Chubut - Langostino - STIA - img 02
Por Nelson Saldivia

Sin reglas es imposible construir y abonar un camino de negociación y entendimiento. Otra acción provocada por el Sindicato de la Alimentación dinamita y conspira con la ‘buena fe negocial’ que debiera primar en toda discusión paritaria.

En la planta Consermar de Trelew, unilateralmente, los delegados del gremio ordenaron a los trabajadores abandonar sus puestos laborales y dejaron miles de cajones de langostino fresco sin procesar, con el consecuente perjuicio que una maniobra de esas características implica.

La semana anterior fueron recurrentes, durante varios días, las ‘asambleas extendidas’ de hasta tres horas, interrumpiendo el esquema de procesamiento de las plantas, lo que constituyó un ‘paro encubierto’, tal como esgrimieron las empresas en la audiencia de conciliación obligatoria.

“No existe negociación”

Por intervención del Gobierno provincial se pautó que las partes continúen negociando, con las plantas funcionando y los barcos pescando. Pero la realidad es que desde hace años “no existe negociación” entre el sindicato y las pesqueras de Chubut, ha sido todo “imposición”, admiten las propias empresas, bajo metodologías de aprietes en diferente grado.

La experiencia indica, a la luz de como se han sucedido los conflictos, que el primer método es hacer perder la mercadería, “que se pudra la materia prima”, como los casos citados, y con la no descarga de cajones a las plantas, o bloqueo de ingreso de camiones, como ha ocurrido en varias oportunidades en los últimos años.

Cuando esa apretada no funciona, se impide la salida de contenedores “bloqueando exportaciones” a las compañías, provocándoles ahogo financiero y obligándolas a que firmen lo que se pide.

Escalada de violencia

Y tampoco son casos anecdóticos los hechos de violencia como los del año pasado, cuando un directivo de la empresa Achernar fue salvajemente agredido en las afueras de la delegación de la Subsecretaría de Trabajo de Puerto Madryn, en medio de un conflicto con el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación, y un episodio similar tuvo como víctima a un abogado de Red Chamber, meses después.

Una metodología que ha merecido reiteradas condenas públicas, pero que se mantiene intacta, como forma de amedrentar y presionar en medio de una negociación de índole laboral.

El episodio del fin de semana en Trelew confirma que el sindicato pretende mantener esa mecánica para resolver los diferendos con las patronales, y se prevé que sea motivo de queja ante la autoridad laboral en el marco de la conciliación que está vigente.

Contra los métodos “extorsivos”

Desde CAPIP se planteó expresamente, en la última audiencia, “ratificar una vez más, los compromisos de paz social, que obligan a canalizar inicialmente cualquier diferencia a través de mecanismos pacíficos de solución de conflictos, como las audiencias conciliatorias, voluntarias u obligatorias en la secretaria de Trabajo, más no recurrir a medidas de fuerza extorsivas, ilegitimas, que solo buscan ocasionar perjuicios, y el deterioro de la materia prima que se procesa, que es alimento”.

Asimismo, se exhortó a “asumir el compromiso en esta instancia, de formalizar un marco convencional adecuado para el procesamiento del langostino en planta, que contemple las particularidades de la tarea; y ello con las certezas de su continuidad en el tiempo, que garantice previsibilidad y productividad (horarios de labor, trabajo en días inhábiles, valores y premios unificados, mecanismos útiles de intervención sindical dentro de la empresa, etc.)”, demandaron las empresas del sector.

En tanto, pidieron “dar tratamiento a la actualización salarial para todo el personal de planta alcanzado por el CCT 372/04 STIA, a cuyo fin deberá considerarse la inflación acumulada, según índices públicos oficiales, publicados por el INDEC”.

Ratifican pedido de “resarcimiento”

Y, un dato novedoso, por primera vez, las empresas están decididas a sostener el reclamo de “resarcimiento” por el daño económico provocado cuando hay pérdidas de materia prima. Avisaron al STIA que las empresas, individualmente, accionarán en la Justicia Civil reclamando al sindicato la reparación de los perjuicios causados.

El derecho a huelga está consagrado por la Constitución Nacional, y la normativa laboral vigente encuadra los mecanismos para el ejercicio de tales derechos. Aunque, la ‘paz social’ es un concepto que se declama, pero que poca vocación de garantizarla han mostrado desde las organizaciones sindicales.