15/03/2024
La peligrosa discrecionalidad del Subsecretario de Pesca

Las autoridades pesqueras están en conocimiento de que el buque Tai An se encuentra en infracción desde el 10 de febrero, pero nunca actuaron. Ni siquiera cuando se denunció la captura ilegal de 142 toneladas de merluza negra y se constató que al menos la mitad eran juveniles. Sin CFP el único responsable es el Subsecretario.

Revista Puerto - Merluza Negra - BP Tai An
Por Karina Fernández

El caso Tai An ha dejado al descubierto la política pesquera que busca implementar el gobierno de la Libertad Avanza. En la pesca, el que las hace no las paga. Al 10 de febrero el barco ya había superado las 5 toneladas permitidas de bycatch de merluza negra, pero, pese a ello, no solo se le permitió seguir pescando, sino que además las autoridades no intervinieron cuando el barco se ubicó en el área de distribución de la especie para hacer pesca dirigida, llegando a capturar 142 toneladas. Desde Pesca de la Nación solo reaccionaron tímidamente cuando las empresas tenedoras de cuota lo denunciaron.

Desde los primeros días de febrero las autoridades pesqueras están en conocimiento de que el buque Tai An se encuentra en infracción. El parte de producción del barco del 10 de febrero ya registraba casi 7.800 kilos netos de merluza negra, de los cuales al menos una tonelada correspondía a ejemplares juveniles (LL y 3L). Pero las autoridades pesqueras no hicieron nada.

Tampoco lo hicieron cuando el barco se ubicó, en los días 2 y 6 de marzo, entre las 7 y las 10, sobre el paralelo de 54º Sur y el meridiano de 63º Oeste. Situación que debieran haber advertido a través del monitoreo satelital, pero de la que parecen haber tomado conocimiento recién cuando fue denunciado por las empresas Argenova, Estremar, Pesantar y la cámara pesquera CAPeCA. Para entonces el barco ya llevaba más de un mes en infracción.

Las empresas tenedoras de cuota de merluza negra denunciaron que el barco había pescado de forma ilegal. En el parte de pesca electrónico figuraban 142 toneladas de merluza negra y se podía observar un lance de 80 toneladas, lo que evidencia la pesca dirigida, que está vedada para este buque sin cuota. Pero también se tuvo conocimiento de otro dato alarmante: al menos la mitad de la captura está compuesta por juveniles. Juveniles de una especie protegida internacionalmente.

Ante la denuncia y la escandalosa evidencia, el Subsecretario de Pesca no tuvo otra opción que realizar algún tipo de acción. Pero contrario a lo que reclamaban las denunciantes, que era hacer volver el barco a puerto y fiscalizar la carga, se le indicó al buque Tai An que se alejara de la zona de pesca de merluza negra.

Lejos de hacer cumplir las normas, el subsecretario López Cazorla el día lunes recibió al presidente de la firma Prodesur, Liu Zhijiang, propietario del buque. En su defensa el empresario habría argumentado que se trató de pesca incidental y al parecer el Subsecretario estuvo de acuerdo, dado que no existió, luego del encuentro, ninguna acción que indique lo contrario.

Lui Zhijiang, el empresario que se hizo conocido en los medios nacionales por poseer supuestamente un cuadro de Rembrandt y piezas de la dinastía Yuan de 700 años, parece tener más poder que las autoridades pesqueras y por el momento no pagará ninguna consecuencia por su accionar irresponsable.

Para cuando Liu Zhijiang salió del despacho de Juan Antonio López Cazorla, la situación del barco no había sufrido ninguna alteración. Siguió, sigue y seguirá pescando hasta el 20 de marzo cuando tiene previsto el ingreso a puerto.

Si existieron amenazas como se sospecha desde la Cancillería o si hubo presiones de las autoridades fueguinas para evitar las sanciones, el Subsecretario las debería haber denunciado. Se supone que las fuerzas del cielo han venido para acabar con las prebendas y favoritismos. Si solo ha sido su elección no enviar a puerto el barco para constatar la infracción, la situación no es menos grave. Con esta triste actuación, Lopez Cazorla ha dado muestra de que el cumplimiento de la Ley de Pesca no es objetivo de su gestión y el precedente que deja es preocupante.