26/04/2024
Trabajo no logró destrabar la paritaria y el SOMU se declara en alerta

En la flota fresquera de altura se mantienen las diferencias entre el gremio y las cámaras armadoras. Las partes se reunieron dos veces desde que intervino la Secretaría de Trabajo el martes, pero no hubo avances. Los obreros del pescado esperan el desenlace para rubricar acuerdo.

Revista Puerto - Mar del Plata - Flota fresquera de altura - img 02
Por Roberto Garrone Fotos de archivo

El lunes advertíamos que las diferencias entre las cámaras empresarias que representan a la flota fresquera de altura en Mar del Plata y el SOMU por el reajuste salarial para la marinería en los ítems fijos del convenio colectivo, no habían desaparecido, aunque sí había bajado la tensión a partir de que el sindicato decidiera liberar la flota ante la convocatoria de la Secretaría de Trabajo.

Pasaron cinco días, la audiencia en la cartera laboral, dos reuniones más el miércoles y ayer jueves, pero la negociación sigue trabada y las partes no llegan a ponerse de acuerdo. Mientras la patronal ofrece el mismo 35% desdoblado en dos cuotas y acumulativo para los meses de marzo y abril como firmó con los oficiales de máquinas, en el SOMU buscan tapar la brecha que dejó el nivel inflacionario de marzo 2023 a febrero 2024 con la paritaria firmada el año pasado.

“Fue de más del 70%, por eso pedimos primero que equiparen lo que perdieron los compañeros y después arrancamos con la paritaria de este año”, expusieron desde el SOMU al mostrar los números a las autoridades de la Secretaría.

“Nos declaramos en estado de alerta porque esta situación no se sostiene más; no vamos a ningún lado”, dijo el secretario Seccional Oscar Bravo ayer por la tarde. “El único que plantea alternativas es el SOMU, del otro lado no hay nada”, aseguró el dirigente.

Según pudo saber este medio, entre los planteos del gremio estuvo la alternativa de cobrar 23% a valores de febrero pasado y sumarle un 11% de la inflación de marzo, que podría cobrarse desdoblado. La patronal se mantuvo en su postura.

Después del fracaso de la reunión de hoy, pasado el mediodía, se abrió un cuarto intermedio hasta este viernes, aunque nadie era optimista en que las cosas cambien. Sobre el cierre de la tarde surgió la chance de que regresen a Buenos Aires el martes próximo.

En el gremio se contienen en decretar una nueva medida de fuerza porque saben que son días que los afiliados no trabajan y existe el riesgo que desde Trabajo pudieran dictar la conciliación obligatoria y todo se dilate un par de semanas más.

Mientras se prolonga el acuerdo con el SOMU, la patronal no puede mostrar el acuerdo con el SIMAPE en los mismos términos que lo hicieron los oficiales de máquinas. Esa rúbrica supuestamente se hacía el lunes pasado, pero Pablo Trueba se excusó por un problema de salud.

Hasta ayer el acta no aparecía, pero fuentes del sindicato de marineros descartaban cualquier cambio de planes. Sin embargo, otras versiones daban cuenta que ante la posibilidad que el SOMU lograra una mejor tajada, en el SIMAPE preferían esperar.

“Esta cerrado, olvídate, no pasa nada; es igual que lo firmado por SICONARA”, aseguraba Pablo Trueba ayer al mediodía ante la consulta de este medio. El dirigente estaba lejos de Mar del Plata. Había viajado a Capital por la quiebra de Barillari donde se decidía el futuro de los fresqueros “Santa Bárbara” y “Juan D´Ambra” y había más de un pretendiente.

Quien sí espera el desenlace de las negociaciones entre los marineros y los armadores de la flota fresquera de altura es el SOIP. Los obreros del pescado siempre se reservan la última rúbrica con CaIPA e intentan firmar unos escalones por arriba de los tripulantes.

Más allá de que desde la cámara patronal aseguran que tienen la misma oferta para todos los sindicatos, entre los obreros del pescado se esperanzan con la chance de conseguir algo más, a partir de extender el acuerdo paritario al trimestre marzo-mayo y no al bimestre marzo-abril como los tripulantes.