30/05/2024
La agenda del Consejo Federal Pesquero

Reunidos desde ayer, hoy los consejeros deberán tomar decisiones sobre temas urgentes que hacen a la temporada de langostino que acaba de iniciar: procesamiento de colas en congeladores, tiempo de marea de los fresqueros y devolución de cuota de merluza. Pero también hay temas de fondo como el plan de manejo y la cuotificación de la merluza.

Revista Puerto - Consejo Federal Pesquero

Comenzó la temporada de langostino y serán muchos los temas a abordar luego de que el Ejecutivo se tomara cuatro meses para nombrar sus representantes. Los planteos realizados por los representantes de la flota congeladora y fresquera en la Comisión de Seguimiento de este recurso, en algunos casos requieren una respuesta urgente: porcentaje de cola en congeladores, horas de marea en los fresqueros y devolución de cuota de merluza sin penalización. También existen planteos de fondo como la generación de un plan de manejo para el langostino o la revisión del sistema de cuotificación que requieren, al menos, que los consejeros comiencen a delinear una agenda de trabajo.

Deberá el Consejo definir si permite o no procesar el 50% de las capturas de los congeladores, lo que determinará las posibilidades de venta para este sector que viene siendo muy castigado en los mercados. Según datos oficiales, en diez años el precio del langostino entero cayó un 22% y también ha bajado su demanda por múltiples razones.

En el caso de los fresqueros deberá resolver si, como solicitan, les permiten tener tres días efectivos de pesca, dejando de contabilizar las 72 horas desde la zarpada al arribo a puerto. Contar con más días de pesca seguramente animará a varios armadores que aún no definen su participación en esta temporada.

La caída del precio observada en el último tiempo, también para las colas de langostino, sumada al aumento de los costos internos para el procesamiento en tierra, dan por resultado un valor en muelle de poco más de dos dólares y esto desalienta la participación de la flota fresquera.

La limitación de las 72 horas se impuso como garantía de calidad, algo que los fresqueros no reconocen como parámetro y aseguran que los argumentos esgrimidos por sus defensores son muy débiles.

Otro tema que debería ocupar la agenda del Consejo son los observadores a bordo. Para lograr una mayor cobertura de la flota fresquera, que habiendo mejorado solo alcanzó en el 5% de los lances, es necesario encontrar soluciones logísticas y decisión política de cumplir con la cobertura recomendada por el INIDEP. No es una tarea sencilla pero debe resolverse de forma inmediata porque la temporada ya está en marcha.

También hay temas más profundos que han planteado CAPeCA y CAPIP respecto del otorgamiento de permisos de langostino, una revisión de la categoría “especies no cuotificadas”, el eufemismo legal que se utilizó para otorgar cupos de langostino en las reformulaciones; y en relación a ello, también se ha pedido revisar la multiplicación de cupos. Todos ellos forman parte de la discusión sobre el plan de manejo que el Consejo debe desde 2018 y que la semana pasada reclamó el sector.

Seguramente cada uno de estos temas será sometido a debate y serán necesarias varias reuniones para lograr un acuerdo, pero una decisión que parece no soportar más dilaciones es la agenda de trabajo que se deben plantear los consejeros para comenzar, de una vez, a delinear el tan mentado y necesario plan de manejo.

Pero no solo de langostino vive la pesca argentina y hay otros temas que requieren también plantear una agenda urgente, como la cuotificación de varias especies, y especialmente de la merluza hubbsi, que sigue siendo el recurso más importante de nuestro caladero en volumen de capturas, con un fuerte impacto, además, en la generación de empleo en tierra.

La primera decisión que se deberá tomar este año es si se continúa incumpliendo el Régimen de Cuotificación, prorrogando la resolución que permite no capturar parte de la cuota asignada de merluza sin aplicar penalización. Modalidad que se adoptó con el auge del langostino. Esto que se transformó en un trámite burocrático de renovación automática, en el actual contexto político no parece tan sencillo.

Lo que termine resolviendo el Consejo en este punto afectará seguramente el número de barcos fresqueros que serán armados para la temporada de langostino y tendrá su impacto en la pesquería de merluza, sobre la que desde hace años ha disminuido la presión pesquera. Ello, a su vez, redundaría en más toneladas de merluza para procesar en tierra, un reclamo del gremio de fileteros (SOIP) que lleva años sin ser atendido.

Esto es solo una parte del abultado temario que los consejeros deberán abordar esta tarde, teniendo que tomar de forma perentoria algunas resoluciones, las que a la vez deberán ser minuciosamente estudiadas porque de la decisión que tomen depende la rentabilidad de las empresas, la salud del recurso y el trabajo de miles de personas.