15/05/2024
“La realidad económica dificulta las negociaciones”

Diego García Luchetti, presidente de la Cámara de Armadores de Buques Fresqueros de Altura, analiza las negociaciones paritarias con los gremios marítimos y en particular los obstáculos con el SOMU que desencadenaron la conciliación obligatoria. “Es comprensible lo que piden, pero no lo podemos pagar”, reconoció.

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Por Roberto Garrone Fotos de archivo

La negociación paritaria entre las cámaras armadoras de buques fresqueros de altura y el SOMU en Mar del Plata derivaron en una conciliación obligatoria que tendrá su primera audiencia este miércoles, 15 de mayo, de manera presencial en la sede de la propia Secretaría de Trabajo.

Diego García Luchetti, referente de la Cámara de Armadores, asegura que pidieron por primera vez la conciliación el 18 de abril pasado, cuando el gremio determinó la primera demora de zarpada para realizar una asamblea informativa.

“Luego salieron los barcos y seguimos con las audiencias y negociaciones hasta que otra vez determinaron la demora de zarpadas cuando nunca se había cortado el diálogo. Pudimos acordar con el resto de los gremios y seguimos hablando con el SOMU, viendo algunas mejoras en los ítems fijos en pesos pero nunca hubo posibilidades de llegar a un acuerdo”, dijo el dirigente.

En declaraciones radiales, el presidente de la Cámara de Armadores reconoció que más allá del desacuerdo, la liquidación salarial con el reajuste firmado por el resto de los trabajadores marítimos también se aplica a los marineros del SOMU.

“Se está pagando a todos los tripulantes el 35% acumulativo para el bimestre marzo y abril. Por eso será difícil volver sobre eso con el SOMU cuando con el resto de los gremios ya estamos viendo cómo hacemos para el bimestre mayo-junio”, reveló.

García Luchetti reconoció que las negociaciones son “muy desgastantes” por la situación que atraviesa la flota. “La falta de rentabilidad, el atraso cambiario, la inflación… todo esto ha desequilibrado los números de las empresas. El pescado sigue valiendo lo mismo que en enero, el dólar lo mismo que en enero pero todos los insumos subieron. La realidad económica dificultó las negociaciones. Los demás gremios supieron comprender la situación en la que está la flota fresquera”, remarcó.

El dirigente reconoció que es “comprensible” lo que pide el SOMU pero “difícil” de afrontar en estas circunstancias y se mostró preocupado por la posibilidad de que se repitan nuevas medidas de fuerza si se incrementa el impuesto a las ganancias. “Somos ajenos como patronal, pero será un tema que se colará en la paritaria. Los gremios ya han anticipado que rechazarán cualquier modificación al esquema alcanzado el año pasado sobre ganancias”.

Sobre la próxima temporada de langostino en aguas nacionales y la participación de la flota fresquera marplatense, García Luchetti anticipó una “zafra difícil”. “Hay interés en participar pese a que los precios del marisco no están muy elevados”.

Por último, en referencia a la normativa sobre “aguas sucias”, a raíz de la cual Prefectura exige adecuaciones en la flota para el pretratamiento de los residuos orgánicos que generan las tripulaciones a bordo, Luchetti aseguró que “sigue sin solucionarse” pese a los pedidos de las cámaras armadoras y el propio compromiso de la Fuerza para flexibilizar la legislación vigente.