01/05/2024
Máximo aprovechamiento y conquista de consumidores

Conarpesa y Wofco han celebrado un acuerdo comercial con la firma española Gallo para producir caldo de mariscos que se realiza con las cabezas del langostino argentino. El producto recién sale a la venta y se presenta como una solución a los cambios de hábitos de consumo.

Revista Puerto - Langostino - Conarpesa y Wofco proveeran a empresa espaniola de la materia prima para elaborar caldo de marisco - img 02

En los próximos días las góndolas de los principales supermercados de España incorporarán un nuevo producto de la firma Gallo, el caldo de mariscos que es producido con las cabezas de langostino procesado por la firma Conarpesa en Argentina, a partir del acuerdo comercial celebrado por Wofco con una de las fábricas de pastas y caldos más conocidas del mercado español.

Para el consumidor promedio de hoy, que busca preparaciones listas para consumir, pensar en hervir cabezas de langostino para conseguir un caldo resulta casi impensable y este tipo de preparados permite mantener al consumidor cerca de los sabores marinos de forma práctica. Un desafío que se viene planteando la industria pesquera internacional al ver caer el consumo de pescados y mariscos año tras año.

Este cambio de hábitos fue confirmado el año pasado por referentes supermercadistas, mayoristas y hoteleros, en la charla que ofrecieron en el Congreso de la FAO en Conxemar. La gerente de Medioambiente de Mercadona señaló que “hemos detectado que el consumo de pescado está cayendo mucho” y anunció que estaban buscando formas de mejorar el acceso al producto y facilidades para el consumo en su casa. En igual sentido se refirieron los responsables de la comercializadora Alcampo y de Normas Foods.

Pero el hecho de transformar las cabezas de langostino en un producto de consumo culinario, además de mejorar la llegada al consumidor permite pensar en un destino sustentable y rentable para los desechos de la producción del marisco en tierra, contribuyendo de esta manera al aprovechamiento total de los recursos y el cuidado del ambiente.

“Los desechos de la pesca y comercialización de crustáceos constituyen aproximadamente el 60% del peso del producto y conlleva la necesidad de eliminar, anualmente, varios miles de toneladas de residuos biológicos”, señala el documento realizado por la Universidad Kennedy.

La industria pesquera, desde el aumento en la producción de colas de langostino en la Patagonia, ha ensayado distintas soluciones, siendo la más sofisticada el envío de los desechos a una harinera. Pero evidentemente no es la única solución. La comercialización de las cabezas de langostino para la industria alimenticia permite, además, transformarlo en un producto rentable.

Conarpesa y Wofco han emprendido ese camino, al convertirse en la proveedora de materia prima de la firma Gallo, proveyendo las cabezas del langostino argentino congeladas que somete a un proceso industrial para transformarla en un caldo de mariscos natural listo para usar en distintas preparaciones tradicionales como paellas, pastas, arroces y croquetas de gambas.

Está claro que este emprendimiento comercial sólo absorberá una pequeña parte de las decenas de miles de toneladas que se generan anualmente en el procesamiento de langostino, pero resulta interesante seguir avanzando por ese camino. Como bien explicó en su momento la autora del informe de la Universidad Kennedy, Mónica Galdi, estos desechos, por sus propiedades, pueden encontrar mercado en diversas industrias.

La piel y la cabeza del langostino están construidas por una matriz biológica poco biodegradable cuyo componente determinante de la estructura tridimensional es la quitina que es de gran utilidad. “La producción actual está destinada a las industrias cosmética, agronómica, alimentaria, conservante y antioxidante; farmacéutica y textil. También tiene uso industrial para filtración y purificación de aguas residuales o potables, ósmosis inversa y control de separación de solventes”, indicó Galdi.

Comercializar los desechos para ser transformados en alimento o productos industriales parece ser uno de las oposiciones más sustentables que tiene la industria pesquera para contribuir con el cuidado del medio ambiente, generando además ingresos.