10/06/2024
Comenzó la locura del langostino

Aperturas y cierres de áreas, cierres que no llegan a concretarse, prospecciones, acuerdos y conflictos salariales, todo sucede siguiendo el pulso de un recurso altamente fluctuante. Se mantienen cuatro subáreas abiertas y se prospectan dos mientras el SOMU se mantiene en conflicto y los oficiales acuerdan. Jueves 13 de resoluciones.

Revista Puerno - Langostino - Muelle Storni de Puerto Madryn - img 02
Por Karina Fernández

Cuando comienza la temporada de langostino todo parece funcionar de forma acelerada y un poco desesperada. Ello lleva a difundir anuncios que nunca se concretarán, como ocurrió este fin de semana con el cierre de la subárea 13. El 7 de junio se decidió, ante la presencia elevada de merluza, cerrar a partir del 9 de junio por 10 días esta subárea ubicada entre los paralelos de 45° y 46° Sur y los meridianos de 63° y 64° Oeste. Pero un día antes, contando con observadores a bordo en la zona pudo verificarse que el langostino, superadas las inclemencias climáticas, se había reagrupado y se dejó sin efecto el cierre.

Por lo tanto, nunca dejó de estar habilitada la captura en las cuatro subáreas abiertas desde el inicio de la temporada, dos al norte (subáreas 4 y 5) y dos al sur (subáreas 13 y 14). Si bien al principio de la temporada en las subáreas ubicadas al norte se daban las mayores concentraciones de langostino, con el correr de los días las subáreas ubicadas al sur comenzaron a tener mayor protagonismo.

En la última semana la flota se trasladó hacia las subáreas ubicadas en el sur, donde había mejores rendimientos y para ampliar el área de búsqueda se solicitó la prospección en dos subáreas linderas, una hacia el norte y otra hacia el sur. Son las subáreas 11, ubicada entre los paralelos de 44° y 45° Sur; y la Subárea 16 que se encuentra entre los paralelos de 46° y 47° Sur.

Respondiendo al dinamismo de la pesquería, el subsecretario de Pesca, Juan Antonio López Cazorla, autorizó la prospección. Se dio inicio este domingo y se prolongará por cuatro días, momento en el que se decidirá si es factible la apertura, coincidiendo con la reunión del Consejo Federal Pesquero, por lo que se espera una resolución inmediata.

Ese día, los consejeros también deberán definir cuestiones relacionadas con la operatividad de los buques y las medidas de manejo, como las 72 horas de marea de pesca efectiva reclamada por los fresqueros y el aumento del límite de procesamiento de langostino a bordo al 50% que solicitan los congeladores y que ha sido cuestionado y rechazado por el SOMU.

El ritmo acelerado que imprime el langostino, pero sobre todo su conocida fecha límite, genera un espacio muy propicio para las discusiones laborales; la urgencia por ir a pescar es un aliado a la hora de los reclamos. Los oficiales, con salarios muy altos, logran generalmente llegar a acuerdos de manera rápida con la patronal, pero los conflictos con los marineros suelen ser más complicados y prolongados.

El SOMU mantuvo hasta el viernes dos conflictos diferenciados con la flota fresquera y la congeladora. Con la primera por un reajuste salarial que en el gremio consideran debe ajustarse por la canasta básica y no por el índice de inflación del INDEC como sostiene la patronal, que parece haber quedado saldado y hoy se firmaría. Con los congeladores el conflicto, que es por la liquidación de la producción con una cotización de dólar exportador, se mantiene.

Mientras conductores navales, maquinistas y capitanes ya firmaron un acuerdo sobre la cotización del dólar pesca con CAPeCA y CAPIP, en los términos que ya había adelantado este medio, con una retroactividad limitada al mes de mayo y una duración de cinco meses que cubrirá la temporada de langostino, con el SOMU las cámaras no logran alcanzar un acuerdo.

Los documentos firmados con los gremios de oficiales son idénticos y señalan que las empresas “comenzarán a liquidar el rubro convencional ‘sueldo proporcional por producción’ con la cotización del dólar oficial; al que se añadirá el contravalor contemplado por el Decreto 28/2023 de fecha 13/12/2023, durante el plazo de su vigencia, o hasta el plazo máximo de 5 meses”.

En otro pasaje indican que este pago diferencial “será de carácter no remunerativo durante la vigencia del mismo”, pero a diferencia de lo acordado entre el SOMU y CEPA (única cámara que no está en conflicto) el acuerdo no especifica que este valor no remunerativo se aplicará a vacaciones, aguinaldo y obra social.

En cuanto a la retroactividad, mientras el SOMU reclama que se aplique desde noviembre del año pasado, cuando finalizada la temporada de langostino en aguas nacionales las empresas comenzaron a cotizar la producción por el valor dólar del Banco Nación, los oficiales acordaron que se ajustará al mes de mayo de este año “y se abonará en dos cuotas mensuales, iguales y consecutivas, con vencimiento la primera de ellas, durante el mes de junio del año en curso”.

Estando en proceso las liquidaciones salariales, desde el sector empresario, como gesto compensatorio a la buena voluntad de los oficiales, decidieron hacer efectivos los pagos antes de que el documento sea homologado.

“Considerando que las partes han podido resolver esta problemática de manera consensuada y sin situaciones de conflicto, valorando y priorizando el vínculo Sindical y Empresario, en un momento muy delicado de la actividad, las empresas anticipan los pagos pertinentes a la espera del trámite administrativo homologatorio”, se indica en los documentos.

Este jueves 13, día en que vence la conciliación obligatoria, el SOMU y las cámaras volverán a reunirse a instancias de la Secretaría de Trabajo. Las empresas presentarán el modelo de acuerdo alcanzado con los oficiales y el gremio el acuerdo celebrado con CEPA. Si se encuentra un término medio, seguramente se llegue a un acuerdo; si no, la conciliación podrá extenderse unos días más o quedarán liberados los marineros a ejecutar nuevas medidas de fuerza.

Será una semana de resoluciones en la pesquería de langostino desde varios aspectos y nada puede garantizar que en el tiempo que va desde hoy al día que se tomarán importantes decisiones, otros acontecimientos se sucedan, porque en estos meses todos bailan al cambiante compás del recurso.