04/06/2024
Desde ALFA insisten con las mareas de 72 horas de pesca

El tema fue abordado en la Comisión de Seguimiento de Langostino, pero no figuró en el acta ni tampoco fue tratado en la reunión del Consejo Federal Pesquero de la semana pasada, por lo que volvieron a presentar una nota solicitando esta y otras medidas de operatividad durante la temporada en curso.

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Por Karina Fernández Fotos de archivo

La Cámara Pesquera Argentina ALFA viene solicitando desde hace unos años que se modifique el tiempo de marea, establecido en 72 horas desde la salida hasta el arribo a puerto. El tema fue abordado nuevamente en la reunión de la Comisión de Seguimiento de Langostino, pero no quedó reflejado en el acta y por lo tanto tampoco fue tratado formalmente por el Consejo Federal Pesquero la semana pasada. En razón de ello, desde la entidad han realizado una nueva solicitud formal, en la que piden la revisión de una serie de medidas como el tiempo y velocidad de arrastre, apertura y cierre de subáreas de pesca, velocidad de navegación nocturna y tiempo de marea, punto este último en el que han puesto especial énfasis.

“Solicitamos una vez más, se otorguen 72 horas efectivas de pesca para las mareas realizadas por los buques tangoneros fresqueros” dice la nota ingresada por ALFA y presentan una serie de argumentos relacionados con aspectos biológicos, ambientales, operativos y también de cuidado del recurso, en sutil respuesta a los planteos sobre la flota fresquera que expusieron las cámaras que nuclean a la flota tangonera congeladora.

Si bien no consta textualmente en ningún informe técnico, a raíz de la presentación realizada por el INIDEP en la reunión de Comisión, desde ALFA aseguran que habiéndose informado que para la temporada 2024 “existe un stock extraíble de 245.000 toneladas, que se encontrará con gran dispersión por condiciones biológicas y climáticas”, consideran “imprescindible” modificar la duración de las mareas para los fresqueros.

Aseguran que, “de esta forma, se optimizarán los recursos económicos requeridos para cada marea de pesca, siendo más efectivos durante las mismas, abriendo la posibilidad de búsqueda y rastreo de los cardúmenes existentes en cada una de las subzonas habilitadas”

En la reunión de Comisión, CAPECA y CAPIP realizaron una serie de cuestionamientos y solicitudes referidas al otorgamiento de permisos o al tratamiento que se les da desde el Consejo a las autorizaciones de captura con la que cuenta gran parte de los barcos fresqueros. También señalaron que el retroceso de la población se debe en gran medida al incremento de esta flota a partir del año 2017 y solicitaron que se implementen medidas para “evitar la pesca diaria desmedida”, que podría generar “el agotamiento acelerado de las concentraciones». También indicaron que consideran excesivo un 20% de bycatch de langostino en la flota fresquera fuera de temporada, poniendo en duda la accidentabilidad de la misma.

Desde ALFA aún no han presentado ningún punto de vista contrario respecto de los permisos y autorizaciones de captura, pero sí dieron respuesta a los cuestionamientos referidos a la sustentabilidad del recurso y al efecto de la pesca de langostino realizada por los buques fresqueros fuera de temporada.

“Desde el año 2018 aproximadamente a la fecha, se ha llevado adelante una gran inversión, aprendizaje y capacitación para la optimización del recurso langostino en plantas procesadoras instaladas en continente, desarrollando nuevos mercados con gran involucramiento de mano de obra y resultando producto de elevada calidad y valor agregado. Esto es posible, por el abastecimiento constante y continuo de la flota fresquera tangonera”, indicaron desde ALFA.

En este párrafo dedicado a la flota congeladora, los fresqueros dan a entender

que la flota de 2024 no opera de la misma forma que cuando recién arribó a la pesquería y ponderan el impacto en las plantas de procesamiento. Este último argumento lo ponen en valor también para defender el 20% de bycatch de langostino que las autoridades han autorizado para los barcos merluceros.

Indican que entre el 1 de febrero y hasta el 30 de abril, la flota merlucera hace un “aprovechamiento” del bycatch, “procesando en tierra esa captura y optimizando mano de obra y recursos, para el abastecimiento de las cadenas comerciales”.

Por último y buscando un tono conciliador, señalan que “se ha demostrado que el conjunto de la flota puede operar sobre el mismo, manteniendo un nivel biológicamente sustentable y sostenible de capturas”.

Las discusiones que comienzan a darse a través de notas dirigidas a la autoridad dan indicios de una lucha en ciernes. No es la escasez del recurso la que las motiva sino la caída de la demanda y el precio. El INIDEP ha recomendado no modificar las medidas de manejo, que hasta ahora se han mostrado exitosas, pero la flota congeladora histórica necesita diversificar su producción para lograr mayor rentabilidad y esto puede producir un cambio que debiera compensarse de alguna manera.