06/06/2024
El SOMU se opone al procesamiento de langostino en congeladores

Las empresas piden llevar la producción de colas a bordo al 50% para poder diversificar el mercado y mejorar su crítica situación. En el gremio denuncian que hoy debieran estar procesando el 15% y se niegan a aumentar la producción por razones “ambientales” y relacionadas con más trabajo e insalubridad para los marineros.

Revista Puerto - Langostino - Dirigentes del SOMU con el subsecretario de Pesca Lopez Cazorla

Dirigentes del gremio con el subsecretario López Cazorla.

Debido a la caída de la demanda y el precio del langostino entero y el aumento del interés por las colas, CAPeCA y CAPIP, las cámaras que nuclean a los tangoneros congeladores, solicitaron al Consejo Federal Pesquero (CFP) llevar del 30% al 50% la autorización para hacer colas de langostino a bordo. El gremio denuncia, a partir de un cálculo propio, que los congeladores deberían, incluso, procesar menos, un 15% de colas para no infringir las normas y agregan, sin respaldo técnico conocido que, de aumentarse la producción, habrá contaminación ambiental extrema. También se oponen porque les traerá más trabajo y problemas de salud a los tripulantes. “Se debe realizar la pesca con buques fresqueros y en plantas en tierra, que pueden contratar la mano de obra adecuada y además pueden contener el impacto ambiental”, opina Juan Navarro, secretario de Pesca del SOMU.

En oposición a la solicitud realiza por las cámaras, el SOMU ingresó la semana pasada una nota al CFP, denunciando bajo la firma del secretario de Pesca, Juan Navarro, que “las empresas pesqueras están incumpliendo” la resolución de 2022 que les permite descargar hasta un 30% de langostinos sin cabeza o rotos.

“Claramente se entiende que, todos los buques tangoneros langostineros, deban traer el 15% máximo de cola, debido a que para hacer cola se debe descabezar el langostino entero y se descarta el 50% del langostino, que esto representa la mitad de ejemplar que se vuelve a tirar al mar”, razonan en el SOMU.

La resolución a la que hacen referencia dice textualmente que se computará el 30% “sobre la captura total en cada marea”, por lo tanto parece difícil inferir que se haya incumplido alguna norma. Pero en el sindicato están convencidos de que las empresas están incumpliendo las normas, que se deben endurecer las sanciones económicas de forma urgente y que se debe dejar a los barcos “demorados en puerto para resguardo ambiental, del recurso y la salud de las tripulaciones”.

Es que en el SOMU sostienen que el porcentaje que se está produciendo genera un impacto ambiental de enormes proporciones, lo que se vería agravado con la autorización del 50% de colas: “Ustedes sabrán dimensionar el impacto ambiental que causan tantas toneladas de descarte que se arrojarán al mar por la cantidad de barcos congeladores que tenemos y también el grave daño que causan esas toneladas de descarte en el caladero, causando también un perjuicio económico por el valor”, afirman desde el SOMU, sin presentar ningún respaldo científico.

Finalmente agregan otro motivo de índole laboral por el cual se oponen a aumentar la producción de colas y que explica la inclusión del riesgo sobre la salud de los tripulantes, al que hacen mención: “Además lleva mucho más tiempo de procesamiento y causa distintas afecciones de salud en las articulaciones de los trabajadores”.

Consultamos a Navarro sobre el respaldo técnico en que se basan las denuncias ambientales y le preguntamos si consideran que deben discutirse nuevas condiciones laborales o sí directamente no están dispuestos a realizar este trabajo de planta. Pero por el momento no hemos recibido respuesta.

Sin embargo, el párrafo final de la nota presentada puede dar una idea de la postura del SOMU: “Para realizar un mayor procesamiento de cola como piden las empresas, se debe realizar la pesca con buques fresqueros y en plantas en tierra, que pueden contratar la mano de obra adecuada y además pueden contener el impacto ambiental con el que debe ser tratada la cantidad de toneladas de desperdicio que genera el hacer cola”.

Consultamos a los presidentes de CAPIP y CAPeCA al respecto y si bien señalaron que no cuentan con información técnica ambiental, consideran que lo más conveniente sería consultar al INIDEP para aclarar la situación. Por otra parte, ambos coinciden en que es necesario pensar en alternativas que permitan cubrir las necesidades del mercado para que pueda sobrevivir el negocio en el tiempo.

“Todo ha cambiado, la pesca de langostino cambió, pescábamos 40 mil toneladas y este año podremos pescar 250 mil, los barcos son más eficientes, todo cambió, los consumidores, los mercados, los precios, todo cambió. Ahora a las modalidades hay que buscarles alguna alternativa, son cuestiones para evaluar antes que rechazar prima facie, no tiene sentido, quieren que haya cuestiones que sigan siendo rígidas cuando todo cambió. Hoy el sector (todo) no está para rechazar ni descartar cambios, mejoras… Al menos haciendo un análisis serio”, señaló Agustín de la Fuente, presidente de CAPIP.

El Consejo Federal Pesquero deberá definir, la semana próxima, si autoriza o no y bajo qué argumentos el aumento del 50% de la producción de colas en los barcos congeladores.