27/06/2024
SUPA analiza aplicar tarifa diferenciada a barcos que migren al sur

En Mar del Plata regresó un viejo planteo del gremio de estibadores a los armadores cuyos barcos operan en la Patagonia durante la zafra de langostino. Se piensa en un 10% adicional en relación a los que descargan todo el año en Mar del Plata. “Entre 15 y 20 millones de pesos por mes nos cuesta mantenernos y el trabajo cayó 70% en algunas cooperativas”, dijo Javier Elguero.

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Ya no será la obligación de descargar al menos una marea por mes en Mar del Plata ni el pago del lucro cesante por operar durante la zafra de langostino en puertos patagónicos y dejar sin actividad al servicio de estiba en Mar del Plata.

Ahora el Sindicato Único de Portuarios Argentinos (SUPA) evalúa junto con las empresas de servicios habilitadas para la descarga en el puerto local aplicar una tarifa diferenciada a aquellos armadores que deciden migrar al sur para participar de la temporada del marisco en aguas nacionales.

La semana pasada hubo una primera reunión del gremio con algunos referentes de las cooperativas y esta semana definirían una propuesta para llevar a los referentes de las cámaras empresarias que vinculan a la flota fresquera de altura.

Al cierre de esta edición todavía no había un número claro de la cantidad de barcos que migraron esta temporada aunque sí la cantidad de trabajadores afectados por una situación que se repite todos los  años y que hasta ahora el gremio ni las empresas de estibaje han podido lograr el resarcimiento que solicitan.

“Hay unos 500 compañeros afectados por esta situación que pasa todos los inviernos pero que ahora se hace más complicado por los costos fijos que deben enfrentar las empresas de servicios y por la caída en los jornales de los compañeros estibadores”, puntualizó Carlos Mezzamico, secretario General del SUPA en Mar del Plata.

Lo que se piensa ahora es aplicar una tarifa diferenciada entre los barcos que operan todo el año y los que migran al langotino en invierno. El incremento que se maneja es del 10% de diferencial. “Eso ayudaría a crear un fondo para atender estas semanas de poca actividad”, señala Javier Elguero, de la empresa Estimar.

“A nosotros el trabajo se nos cayó un 70% y los costos fijos para mantenernos funcionando oscilan entre los 15 y 20 millones de pesos al mes entre habilitaciones, canon, seguros, monotributo, obra social”, enumera el trabajador.

Entre las empresas armadoras rechazan la iniciativa respaldándose en la libertad para operar a la especie y en los puertos que más les convenga, siempre en la búsqueda de alcanzar la mejor ecuación económica para las unidades productivas.

“Entre otras cosas para poder pagar los frecuentes aumentos en el costo del servicio que nos aplican, siempre de manera unilateral”, se quejó un armador consultado.

En paralelo con esta negociación, el gremio y las cámaras que agrupan a las cooperativas ya definieron un reajuste del 20% en el servicio que aplicarán a partir del mes que viene tanto en la rama del fresco como del congelado.

De confirmarse la nueva tarifa, un barco fresquero pagaría la vuelta del cajón (descarga y carga del vacío) a razón de 2 mil pesos cada uno.

La temporada de calamar ya terminó y aunque hasta ahora muestra mejores números de desembarques de la flota potera en Mar del Plata y eso se tradujo en más jornales para los estibadores, el cierre anticipado deja muy lejos la temporada 2025.