07/06/2024
Weretilneck prorrogó la emergencia pesquera en el golfo San Matías

Ningún indicador mejoró respecto del último año y un informe reveló que las “capturas comerciales han estado conformadas principalmente por ejemplares juveniles”. Los permisionarios solo podrán pescar el 75% que el promedio de los tres años anteriores y limitan cantidad de despachos a los barcos que van a pescar langostino.

Revista Puerto - Rio Negro - Prorrogan la emergencia pesquera en el golfo San Matias - img 02

El gobernador de la provincia de Río Negro firmó el Decreto Nº 551/24 por el cual se extendió la “emergencia pesquera” en el golfo San Matías por un año atento a que no se verifican mejoras en la recuperación de la especie merluza común.

Los informes de organismos técnicos le hicieron saber al Gobierno que la situación de la biomasa continúa en crisis y deben mantenerse las medidas restrictivas en cuanto a las capturas en las zonas habilitadas y ratificar las vedas.

El decreto firmado por Alberto Weretilneck y el ministro de Desarrollo Económico y Productivo, Carlos Banacloy, expone entre los fundamentos el informe técnico N° 01/2.023, del Centro de Investigación Aplicada y Transferencia Tecnológica en Recursos Marinos Almirante Storni (CIMAS), “Campaña de investigación Pesquera y Ambiental ReDe 2.022,  Resultados preliminares sobre biomasa y estructura poblacional de la merluza común”, en el que se confirma que el efectivo pesquero de merluza común (Merluccius hubbsi) del Golfo San Matías se encuentra en estado de crisis que pone en peligro su sustentabilidad biológica a largo plazo, por lo que resulta necesario implementar medidas de resguardo del recurso y el sostenimiento de las pesquerías.

Señalan que la situación actual, tiene su origen en una multiplicidad de causas, que conllevan la necesidad de disminuir el esfuerzo de pesca y las capturas asociadas a la extracción de pesca dirigidas a la especie merluza común (Merluccius hubbsi) y de la captura incidental de las operaciones de pesca dirigidas a la especie langostino (Pleoticus muelleri); lo cual ocurrió durante la anterior gestión de la actual Subsecretaria de Pesca, Jessica Ressler.

La prórroga de la emergencia se sustenta también en la información científica actualizada que consta en el informe técnico N° 08/2.024 “Composición de las capturas y estimaciones del descarte en la pesquería de arrastre del Golfo San Matías, 2.017-2.023”, derivada del Programa de Observadores Pesqueros (POP) del Centro de Investigación Aplicada y Transferencia Tecnológica en Recursos Marinos Almirante Storni (CIMAS) y de las estadísticas pesqueras oficiales de la Subsecretaría de Pesca y Producción Acuícola, durante el último año las capturas comerciales han estado conformadas principalmente por ejemplares juveniles (0, 1 y 2) y de clases de edad intermedias (3 y 4), en tanto las capturas incidentales y el descarte en peso de merluza en la pesquería de merluza, han alcanzado valores máximos históricos en torno a un cuarenta y dos por ciento (42%) promedio en 2.023, los cuales resultan significativamente mayores a los estimados en años previos, veintisiete y dos centésimas por ciento (27,2%) para el período 2.016/2.017; veintidós y siete centésimas por ciento (22,7%) para el período 2.004/2.007”, dice el decreto.

En otro tramo, ante el escenario descripto, “resulta necesario implementar medidas de manejo de inmediata aplicación que tengan por objetivo la reconstrucción del efectivo pesquero a través de una reducción efectiva y, en el corto plazo, de la mortalidad por pesca de merluza común”.

En la parte resolutiva se menciona que los permisionarios “podrán desembarcar en conjunto hasta un máximo del setenta y cinco por ciento (75%) del valor promedio de los desembarcos totales anuales de merluza común declarados para los años 2.021, 2.022 y 2.023 inclusive”.

Mientras que los que tienen permisos para pescar langostino “podrán despachar a la pesca hasta un máximo de 90 salidas anuales las que podrán hacerse efectivas en temporadas de pesca habilitadas por la autoridad de aplicación”, y finalmente se ratificaron las zonas de veda, con el fin de disminuir el esfuerzo de pesca sobre las concentraciones de juveniles y reproductores de merluza.