01/07/2024
Pesca liberada

La semana pasada se despacharon 163 barcos a zona de pesca, pero solo 9 salieron con inspectores a bordo. Despidos en un área que todavía no tiene designadas a sus autoridades. Cambios en el sistema de designación e injerencia del SIMAPE.

Revista Puerto - Subsecretario de Pesca Juan Antonio Lopez Cazorla

López Cazorla reanuda el vaciamiento iniciado durante el gobierno de Macri.

Por Roberto Garrone Fotos de archivo

La flota pesquera nacional que opera en el Mar Argentino lo hace casi sin control de parte del Estado que le entrega la licencia de pesca y le asigna las cuotas de captura para explotar recursos naturales que pertenecen a todos los argentinos.

En los primeros tres días de la semana pasada la propia página de la Subsecretaría de Pesca revela la irregularidad. De los 163 barcos que iniciaron o tenían previsto iniciar una marea de pesca, apenas 9 zarparon con inspector designado a bordo. El resto lo hizo liberado.

Más allá de que si efectivamente cumplen con las funciones asignadas y efectivamente controlan la operatoria del buque durante su faena, la tan pobre cobertura en la flota comercial marca el poco apego que la nueva administración tiene por el área de control y fiscalización, al punto que todavía no ha designado al Director del área ni tampoco al Director Nacional.

Alejandro Bonicatto, el hombre elegido, actúa entre las sombras sin la designación oficial como reemplazante de Julián Suárez, quien renunció al cargo a mediados de marzo pasado cuando estalló el escándalo del Tai An y la pesca dirigida a juveniles de merluza negra.

Sin autoridades a cargo el área sufrió un recorte de personal en estos primeros meses del gobierno libertario que incluyó al cuerpo de inspectores y no son pocos los que creen que la estructura administrativa del área volverá a las épocas del macrismo en tiempos de Tomás Gerpe y Juan Bosch, cuando suprimieron funciones y le bajaron el rango a la Dirección Nacional.

La propia Subsecretaría marca la existencia de 74 inspectores a bordo, de los cuales 44 están en marea, uno embarcado en un buque de la Armada y 26 de licencia por diversas razones. Lo curioso es que desde el 24 de junio aparecen 3 inspectores “disponibles” de ser designados pero se mantienen en esa condición hasta el 26 de junio, última actualización al momento de la redacción de este artículo.

La reducción de la planta de inspectores se observa al comparar un sorteo de exactamente un año atrás. El 26 de junio de 2023 el plantel de inspectores ascendía a los 84 miembros, de los cuales 51 estaban en marea y 32 con licencia.  La cobertura fue irrisoria también. De 45 barcos, uno solo salió con inspector a bordo.

La Disposición 204/2023 creó el ‘Sistema Nacional de Inspectoras e Inspectores de Pesca’ en la órbita de la Dirección de Control y Fiscalización de la Dirección Nacional de Coordinación y Fiscalización Pesquera.

La normativa detalla las funciones a bordo de los inspectores; funciones que quienes ponen en tela de juicio su presencia a bordo, aseguran que no cumplen, como constatar la correspondencia de las artes de pesca utilizadas, tomar las muestras que correspondan para establecer la presencia de individuos juveniles en la captura, ordenar al  capitán del buque el cambio de la zona de pesca en caso de corresponder o constatar que no se arrojen descartes y desechos al mar.

El Artículo 5 de la Disposición establece que los inspectores serán designados en sus tareas mediante la realización de un sorteo aleatorio y electrónico de selección en el sistema integral de información pesquera, el que será de frecuencia diaria en los días hábiles administrativos.

Más allá de que en la página de la Subsecretaría se publique el listado y se índice que se efectuó el sorteo, este medio pudo saber que desde hace dos semanas los inspectores se eligen a dedo, por instrucciones del propio subsecretario Juan Antonio López Cazorla y el aún no designado Bonicatto.

Quienes caminan con frecuencia los pasillos de la Dirección Nacional aseguran que el encargado de hacer el sorteo en un principio advirtió a las autoridades de la existencia de la normativa que marcaba el procedimiento, pero sus sugerencias no fueron escuchadas.

Hay otras versiones que le asignan otro rol al encargado del sorteo, que en realidad haría mucho tiempo que no sería tal. “Lo del sorteo siempre fue una farsa”, asegura Adrián Pacheco, uno de los inspectores que fue dado de baja en el primer corte de personal, tras el verano. “Por mandarlo al barco que quiera, cobran o mejor dicho, cobraban el 10% de comisión”, detalla ante la consulta de este medio.

El exinspector asegura que hoy las cosas cambiaron porque entró en escena el SIMAPE como intermediario entre el armador y los inspectores. “Ya la empresa directamente le descuenta la comisión al compañero y se la paga al gremio. Son los arreglos que hizo Cazorla con el SIMAPE y que comenzaron con Vega en la jefatura del Distrito”.

Entre el 24 y 26 de junio hubo 154 buques para designar inspector a bordo pero sin embargo los 3 que estaban disponibles se quedaron en la misma condición. Ninguno pareció buen destino, esperaban por otros más amigables o aguardaban que se libere un lugar.  Solo Juan Antonio López Cazorla podría responder a esa pregunta porque no hay ninguna otra autoridad designada en el área. Todo parece estar liberado.