22/06/2026
Merluza negra 2025: estable y con menor captura de juveniles

El Informe Técnico 16/26 del INIDEP caracterizó la pesquería con foco en el año pasado. Se desembarcaron 3.588 toneladas de las 3.575 establecidas como captura máxima. El 98% se obtuvo dentro del Área de Protección de Juveniles de Merluza Negra y el porcentaje de juveniles estuvo por debajo del máximo.

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El Programa de Pesquerías de Peces Demersales Australes y Subantárticos del INIDEP presentó la caracterización de la pesquería argentina de merluza negra (Dissostichus eleginoides) durante el período 2000-2025.

Gonzalo H. Tróccoli, Patricia A. Martínez, Otto C. Wöhler y Emiliano J. Di Marco elaboraron el Informe Técnico 16/26 que resume los resultados luego de analizar 19 mareas realizadas en 2025, de las cuales la gran mayoría fueron clasificadas como dirigidas a merluza negra con 4 buques arrastreros.

La flota respetó la veda estacional entre julio y septiembre y no se registraron mareas durante dicho período. Respecto a la proporción de juveniles, en las mareas dirigidas los valores se mantuvieron en un 15%, debajo del límite permitido del 20%. La mayoría de los registros se ubicaron entre 0,1 y 7%.

“No obstante, se observaron algunos casos puntuales con valores elevados (superiores al 20% e incluso un caso mayor al 50%)”, distinguió el Informe al que tuvo acceso este medio.

Dado que la clasificación de marea dirigida responde a un criterio operativo (proporción de captura de merluza negra >1,5% o 5 toneladas, lo que resulte menor), estas situaciones no implicaron necesariamente una direccionalidad exclusiva hacia la especie.

“Las mareas con mayores proporciones de juveniles coincidieron con aquellas en las que se registraron capturas significativas de merluza de cola, evidenciando una operatoria mixta”, distinguieron los investigadores.

En este contexto, la elevada proporción de juveniles de merluza negra se interpreta como resultado de capturas incidentales asociadas a la explotación de dicha especie, particularmente en áreas de solapamiento espacial y batimétrico.

En términos operativos, se destaca que la mayoría de las mareas dirigidas se realizaron con altos porcentajes de lances a más de 800 metros de profundidad, en concordancia con la normativa vigente orientada a minimizar la captura de ejemplares juveniles.

El Consejo Federal Pesquero (CFP) estableció, para el año 2025, una Captura Máxima Permisible (CMP) de merluza negra en 3.575 toneladas, que fue utilizada como base para asignar las autorizaciones de captura a cada buque poseedor de CITC

Según los registros de la estadística oficial, se desembarcaron 3.588 toneladas de merluza negra, correspondiendo 3.584 toneladas (99%) a la obtenida por las embarcaciones equipadas con red de arrastre de fondo, mientras que el 0,1% (4 toneladas) restante correspondió a lo capturado mediante palangre de fondo.

Las capturas de merluza negra consideradas como incidentales estuvieron en el orden de las 29 toneladas. Las mismas surgieron en lances dirigidos hacia otras especies australes, efectuados a profundidades entre los 100 y 400 metros, lo que usualmente implica una alta proporción de ejemplares inmaduros, aunque asociados a volúmenes reducidos de captura de la especie.

En cuanto a la distribución geográfica de las capturas, estas se concentraron en un 98% dentro del Área de Protección de Juveniles de Merluza Negra (APJMN), en las cuadrículas 5461, 5462 y 5463. “Esta concentración se vincula con las características del fondo y los elevados rendimientos de la especie, que favorecen la operatoria de la flota de arrastre”, marcaron los investigadores.

El porcentaje de juveniles de las capturas de merluza negra desembarcada correspondiente al año 2025 fue de 15%, valor inferior al máximo de 20% permitido por marea.

En este sentido, los científicos revelaron que desde principios de la década del 2000 se observó una reducción gradual en la proporción de individuos inmaduros en las capturas, que se atribuye, en gran medida, a la efectiva implementación de medidas de gestión y al cumplimiento de la normativa por parte de la flota, lo que ha favorecido la protección de esta fracción vulnerable de la población”.

Al momento de caracterizar la pesquería, el Informe Técnico sostiene que la misma muestra un estado “relativamente estable según diversos indicadores biológicos y pesqueros” y la proporción de juveniles en las capturas se ha ubicado por debajo del límite permitido, lo que representa un aspecto favorable para la conservación del stock reproductivo.

“No obstante, la biomasa reproductiva (BR) aún no alcanzó el Punto Biológico de Referencia Objetivo (PBRO), umbral necesario para garantizar la sostenibilidad a largo plazo del recurso sin comprometer su renovación”, aclararon.

Al momento de las recomendaciones finales, los investigadores insistieron en que se continúen aplicando medidas de manejo, particularmente la relacionada con la profundidad (800 metros) permitida para las operaciones de pesca en la APJMN para minimizar la captura de juveniles de la especie.

Por otro lado, recomendaron seguir profundizando los estudios científicos relacionados con el conocimiento sobre la estructura poblacional y la biología de la especie en el Atlántico Sudoccidental, indispensables para lograr la certificación de la pesquería.

Por último, auspiciaron una mayor diversificación espacial del esfuerzo pesquero, reduciendo la elevada concentración en el APJMN, incluyendo la evaluación del uso del palangre como alternativa operativa, y pidieron que se asegure el embarque de los Observadores del INIDEP en todos los buques con CITC y en todos los viajes dirigidos a merluza negra.