La recuperación de la merluza común aún no alcanza para levantar las restricciones en el Golfo San Matías. Con ese argumento, Río Negro decidió extender por otros seis meses la Emergencia Pesquera en aguas de jurisdicción provincial, una medida que continuará vigente hasta que el INIDEP concluya una nueva evaluación del recurso.
Se trata de la cuarta prórroga consecutiva, en un contexto en el que los estudios científicos muestran una recuperación en la biomasa de la merluza, aunque sigue por debajo de los niveles históricos y todavía insuficiente para levantar las restricciones.
La decisión quedó oficializada mediante el Decreto N.º 660/26, firmado por el gobernador Alberto Weretilneck y el ministro de Producción, Carlos Banacloy, que extiende la emergencia establecida originalmente en 2023 y renovada en sucesivas oportunidades desde entonces.
Las investigaciones se desarrollan en conjunto con el Centro de Investigación Aplicada y Transferencia Tecnológica en Recursos Marinos Almirante Storni (CIMAS) y la Universidad Nacional del Comahue, con el objetivo de obtener información actualizada sobre el estado del ecosistema marino en el golfo San Matías.
Entre los trabajos previstos figuran la campaña REDE, centrada en la evaluación de merluza, y nuevas campañas de monitoreo de langostino, cuyos resultados servirán para definir futuras políticas de manejo y conservación.
El Gobierno tomó en cuenta el informe técnico del Centro de Investigación Aplicada y Transferencia Tecnológica en Recursos Marinos Almirante Storni, referido al estado de conservación del stock de merluza.
“Los resultados obtenidos en la campaña de investigación pesquera ambiental REDE 2024 la biomasa total del stock de merluza mostró un incremento en relación al año 2022, pero el mismo representa un 50% de los valores promedios históricos de referencia considerados biológicamente sustentables a largo plazo”, indica el informe.
Lejos de los niveles históricos
La emergencia fue declarada en mayo de 2023 por la entonces gobernadora Arabela Carreras, luego de que distintos estudios advirtieran sobre un marcado deterioro del stock de merluza debido a años de elevada presión extractiva. Desde entonces, la pesquería permanece cerrada y dicha decisión permitió que el stock comenzara a reconstruirse.
Los últimos informes elaborados por el INIDEP muestran que durante 2024 la biomasa de merluza registró un incremento superior al 120% respecto de los niveles observados dos años antes, una mejora atribuida directamente a las restricciones impuestas sobre la actividad.
Pero no alcanzó para levantar la emergencia y los organismos científicos que asesoran a la Secretaría de Pesca consideran que la recuperación todavía está lejos de los niveles históricos que durante décadas caracterizaron a esta pesquería. De acuerdo con las proyecciones científicas, serán necesarios al menos diez años de manejo responsable, controles permanentes y limitaciones sostenidas para consolidar la reconstrucción del recurso.
