21/09/2026
“Si queremos competir, nos tienen que sacar el pie de la cabeza”

Agustín de la Fuente, presidente de CAPIP, habló con REVISTA PUERTO sobre el impacto que tendría en el sector el proyecto de ley de soberanía impulsado por el gobierno nacional. Pero también sobre las retenciones, el tipo de cambio, los costos y la consecuente falta de rentabilidad que la causa Malvinas no debería relegar.

RP260921-202
Por Karina Fernández Fotos de Guillermo Nahum

El proyecto de ley de soberanía impulsado por el gobierno nacional, que busca endurecer las sanciones sobre quienes tienen vínculos directos o indirectos con empresas que operan en las Islas Malvinas bajo dominio británico, incluyó a la pesca y puso bajo la lupa las declaraciones juradas que deben presentar los armadores argentinos para pescar en aguas nacionales. La Cámara Patagónica de la Industria Pesquera –CAPIP– es una de las entidades que reúnen mayor cantidad de firmas desvinculadas, a partir de 2009, de compañías españolas que pescan loligo con licencia del archipiélago. Ante este nuevo escenario consultamos a su presidente, Agustín De la Fuente, qué lectura hace de las últimas medidas adoptadas por el gobierno de Javier Milei. Pero también hablamos de todo aquello que “la causa patriótica” no debiera tapar, como las condiciones macroeconómicas que reducen la rentabilidad de las empresas y que comienzan a mostrar consecuencias con la reducción de personal en algunas plantas procesadoras.

REVISTA PUERTO: ¿Qué opinión te merece la reedición de la causa Malvinas y el nuevo proyecto de ley que pide una mirada más exhaustiva sobre la pesca?

AGUSTÍN DE LA FUENTE: Hay algo que siempre estuvo claro, hay 200.000 toneladas que se están pescando en el área de conservación que ha determinado Malvinas en 1987, y en algún momento la discusión y el debate sobre el Atlántico Sur iba a ser común al sector pesquero. Comienza con una discusión petrolera, pero a los hechos la situación pesquera es contundente porque ya se expresa, ya es extractiva y no tiene relación industrial. Nadie puede desconocer que era una discusión que en algún momento iba a llegar. Ahora hay que ver las intenciones, la dinámica que tiene esto, la prudencia que tienen también las autoridades para llevarla adelante. No solo la cuestión parlamentaria porque posterior a eso siempre hay una cuestión reglamentaria. Entonces será parte, me parece, de una matriz legal que tendrá sus ribetes y cada uno tendrá que acomodar a su proyecto.

RP: Esta reforma plantea dos cosas: por un lado, dejar de tomar la declaración jurada tal como viene y, por otro, ante la dificultad que tendrá el Estado para probar un vínculo, invita a desvincularse prácticamente sin consecuencias. ¿Considerás que es una salida razonable de adecuación, llegado el caso de que haya empresas que se vean alcanzadas?

ADF: Lo que pasa es que abre ventanas que van a ser difíciles también de abordar, porque las construcciones se han hecho desde la confianza, por eso hay una declaración jurada que es lo que establece la ley. Creo que invertir la carga de la prueba con una desconfianza hacia el sector no le da certezas a lo que apunta la política pesquera argentina. Por otro lado, cómo vamos a abordar la cuestión de Malvinas si no abordamos también lo que pasa en la milla 201 con lo no declarado y no reglamentado. Ahí es mucho más amplio, y puede llegar a tener otras cuestiones mucho más contundentes. Hay que esperar, me parece que es todo muy reciente para fijar posturas.

“La quita de retenciones tiene que ser por ley”

RP: ¿Considerás que esta reedición de la causa Malvinas es una estrategia electoralista o una cortina de humo para no hablar de economía, como concluyen muchos analistas?

ADF: Somos conscientes de que se vienen épocas electorales y no hay grietas cuando la Argentina habla de Malvinas, pero creo que hay un análisis muy previo que es el posicionamiento político de la Argentina hacia Estados Unidos. Si uno ve algunos desaires diplomáticos del gobierno británico hacia el gobierno estadounidense, enlaza por qué Estados Unidos termina hablando de Malvinas. Dicho esto, creo que no podemos perder el foco. Algo que le plantearon al Secretario (SAGyP) Sergio Iraeta, el otro día en la Cámara de Comercio de Estados Unidos fue que el acuerdo Unión Europea-Mercosur establece que toda ratificación en la suscripción implica también cumplir con que no tengan retenciones ni derechos de exportación dentro de sus economías. Entonces, no es un reclamo solo del sector pesquero, también en el campo le están reclamando muy fuerte la quita definitiva.

Pero sobre todo, algo que mencionaron en estos lugares de debate, en los que es relevante que haya legisladores de distintos colores políticos, es que se pusieron de acuerdo en esta agenda común: que la quita de retenciones tiene que ser por ley para que no queden contingencias, ante posibles futuros gobiernos que puedan instaurar nuevamente las retenciones y creo que eso está muy claro. Entonces ahí hay un punto en común entre el sector pesquero y el campo. Principalmente en la matriz exportadora porque si queremos competir, nos tienen que sacar el pie de la cabeza.

París, la promoción y lo que falta discutir

RP: Ahora van a tener un evento en París y además de promocionar el langostino y establecer contactos comerciales, se presenta también como una oportunidad para estar cerca de los más altos funcionarios nacionales. ¿Qué esperan conseguir en ese ámbito? Parece una locura tener que estar buscando que los vean, cuando llevan tres años pidiendo por la quita de retenciones.

ADF: No tiene que ser la estrategia buscar un momento para plantear y reclamar lo que te falta. Hay un ámbito muy generoso que genera el Gobierno Nacional a partir de la Agencia de Inversiones, que nos incluye dentro de la agenda de promoción de los productos argentinos, que viene con buenos resultados en otros rubros como la carne. Y que al sector pesquero, en el marco de Argentina Week, lo incluyan con una agenda propia es muy importante, no es menor. Ahora tenemos que ser serios y saber dónde plantear las cosas, porque hasta el momento nuestra estrategia no funciona. Puede darse la oportunidad de mostrar nuestras bondades, de que tenemos una matriz muy seria para mostrar al mundo y que podemos llevar adelante una ronda de negocios como corresponde, en una de las principales ciudades del mundo. Tenemos que trabajar conjuntamente; no es solo retenciones, pero hay que ser muy estratégico en estas cuestiones bilaterales con el gobierno nacional para ver si se pueden cumplir los objetivos. Por otra parte, hay un montón de discusiones de costos que hay que seguir dando y que nos incluyen a nosotros: costos de servicios, de insumos, de calidad de servicio también. Nadie te va a venir a hacer lo que uno no pueda llevar adelante. Ahora, nosotros podemos hacer mucho trabajo interno con nuestros costos, convenios colectivos, adecuaciones productivas, pero si no logramos tener un dólar competitivo, tampoco va a ser positivo. Y esto no es un reclamo del sector pesquero: son todos los sectores agroexportadores e industriales que lo están reclamando.

RP: Todavía el sector no ha tenido una reunión con el Secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca, mucho menos con el Ministro de Economía. ¿Es la primera vez que el sector está tan relegado?

ADF: En estos últimos meses he sentido un acercamiento muy fuerte del gobierno nacional, principalmente con la cuestión de promoción. No deja de sorprendernos con otras cámaras la voluntad de trabajo y de equipos que ha puesto la Secretaría General de la Presidencia para este evento en París para el langostino y las vieiras. Entonces, ponen todo para trabajar: Diego Sucalesca, presidente de PromArgentina, salió en un medio tan especial como La Nación, sin que nadie se lo pidiera, diciendo que vamos por China y Japón, estableciendo una agenda para el 2027 con posicionamientos distintos. Yo lo veo, pero todo lleva su tiempo. A veces nos han tratado muy bien, pero a los hechos no ha sido muy bueno.

RP: Sin dudas la ayuda para abrir mercados es importante y necesaria, pero en un mundo en el que, según los últimos datos de la OMC, el costo para producir en los países menos desarrollados es un 50% superior al de los desarrollados y encima se pagan aranceles del 12%, parece muy difícil poder ser competitivos si además se debe sumar la carga interna.

ADF: A los efectos prácticos vemos la locura mundial de seguir con guerras activas, de decisiones para un lado o para el otro, y con un combustible que no deja de subir. Por eso creo que nos tenemos que ocupar de la agenda que controlamos nosotros. Pero merecemos que escuchen lo que nos está pasando. Me llama la atención que no se ponga en valor la cuestión humana: cuando algunas empresas toman la decisión de cesantear trabajadores, con el dolor que genera, porque hace a la sostenibilidad del resto de la planta laboral, nadie advierte que son decisiones muy difíciles de tomar. A nadie le gusta despedir trabajadores. Hay familias, proyectos, esperanzas… Hay una construcción sindical, con mucho diálogo, y esto también sucede porque se tomó conciencia de que nadie nos va a venir a solucionar los problemas: nos tenemos que poner de acuerdo. El gran ejemplo ha sido acordar para que toda la flota congeladora tangonera pudiera alcanzar ciertos parámetros y salir a pescar, con escenarios distintos. Hoy terminó la temporada y podemos confirmar que fue un camino desarrollado con diálogo y con respeto, y que se pudieron mantener ciertos niveles de precio en el mundo porque hubo estrategias. Hay que tomar la dimensión de lo que fue eso y no perderlo nunca, porque nos llevó a ordenar un sector y una productividad con la que competir con el mundo, y sin que nos quiten las retenciones.

“Con un gran esfuerzo hemos sostenido el nivel de empleo”

RP: El desarrollo alcanzado quedó reflejado en la exposición de Otto A. Wöhler en la FIP cuando comparó el nivel de empleo de la Patagonia con el de Mar del Plata. ¿Puede sostenerse si no se discuten las cuestiones macroeconómicas que socavan la rentabilidad?

ADF: Hay una cuestión que no es menor, la Patagonia perdió más de 30 mil empleos en la región sur, 14 mil de ellos en la provincia del Chubut. Por petróleo, por una matriz que ha cambiado, que hay que adecuarla. Nosotros con un gran esfuerzo hemos sostenido el nivel de empleo, pero deberíamos debatir el tema cuando planteamos una situación de emergencia pesquera, de desarrollo o plan. Debatamos las condiciones necesarias para que esa industria pueda tener oportunidades, pueda seguir desarrollándose y seguir generando esperanza en las familias. Ahí me parece que está el plan del presente pero también mirando al futuro. Y creo que hoy Otto lo marca muy bien y sin meterme en cuestiones regionales que deben terminar, tenemos que tratar de ayudarnos entre todos porque la política a veces no entiende. Me parece que son reclamos muy genuinos que no los tiene que enojar sino atenderlos. Creo que el enojo no le va a servir a nadie.

RP: En CAPIP están transitando un camino de responsabilidad social empresaria que imagino debe volver cada vez más difícil enfrentar una reducción de personal.

ADF: Yo me los cruzo. Yo no vivo en Nueva York, yo vivo en Chubut, voy al almacén, me cruzo con la gente. Es parte de trabajar asociativamente. Hoy yo soy el presidente de CAPIP, pero la señora que trabaja en la planta es la que nos permite que esto funcione. Entonces uno lo vive con mucho compromiso y sí, es muy difícil. La verdad es que yo pensé que iban a ser muchos más los despidos en el sector, pero con mucho esfuerzo las empresas lo han sostenido.