Mar del Plata, viernes 21 de julio de 2017
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15/03/2017
Mariano “Golden” Retrivi pesca $1.350.000 de abadejo y solo pagará $15.000 de multa

El barco del Gerente de la Asociación de Costeros llegó a puerto con 50 toneladas abadejo, cuando la legislación permite solo 10 toneladas por viaje dado que está prohibida la pesca dirigida. Este pescado se venderá por 1.350.000 pesos y por la multa deberá pagar 15.000 en cuotas.

Mariano Retrivi y el subsecretario Gerpe. Las multas son irrisorias y estimulan a los aprovechadores.

Por Karina Fernández Fotos de archivo

El barco fresquero de altura Don Santiago, propiedad del gerente de la Asociación de Embarcaciones de Pesca Costera, ingresó a puerto con 1.400 cajones de abadejo, equivalentes a 50 toneladas cuando la legislación vigente permite hasta 10 toneladas. El armador descarga y declara la carga por la que le labren un acta y posteriormente la Dirección de Pesca aplica la multa, que tiene un valor de 30.000 pesos; pero si se acoge de forma voluntaria, que es lo que habitualmente se hace, pagará solo el 50%. El valor del abadejo en puerto es de 27 pesos el kilo; lo que recaudará el dueño del Don Santiago por primera venta son 1.350.000 pesos y pagará 15.000 pesos de multa. Un negocio redondo para Mariano Retrivi y pésimo para el Estado Argentino.

En el día de ayer ingresó al puerto de Mar del Plata el barco Don Santiago, cargado con 1.400 cajones de abadejo, lo que representa 49.000 kilos de recurso, unas cinco veces más de lo que está permitido por Resolución 3/13, que fijó el límite en 10 toneladas por viaje para barcos de su porte.

No declarar la captura es un problema a la hora de exportar; por lo tanto y ante el irrisorio valor de las multas, es preferible declararlo y allanarse al pago. El valor de la multa en la primera infracción es de 30.000 pesos, lo mismo que en la segunda infracción y en la tercera de 120.000 pesos, pero por pago anticipado se le cobra el 50%, debiendo desembolsar solo 15.000 pesos y, en el peor de los casos, 60.000 pesos.

El valor del abadejo en puerto al día de hoy es de 27 pesos por kilo y Mariano Retrivi se habrá hecho de 1.350.000 pesos soló de abadejo al burlar las normas y las medidas de manejo implementadas para evitar el colapso del recurso. En compensación por el daño que ocasiona, entregará al Estado 15.000 pesos en cómodas cuotas.

Según el informe elaborado por el INIDEP, las capturas en el puerto de Mar del Plata en los últimos tres años estuvieron compuestas en un 80% por juveniles, con lo cual se puede asumir que las 50 toneladas que trajo el Don Santiago serían además en su mayoría de ejemplares de baja talla.

El abadejo es una especie longeva (30 años), de crecimiento lento y con una edad de primera madurez de casi cinco años. El recurso se encuentra en un estado crítico “de posible no recuperación”, según informaron los investigadores del Programa Merluza y fauna acompañante del INIDEP.  La biomasa cayó desde el inicio de la pesquería en la década del 80 hasta 2015 casi un 80% y la biomasa reproductiva se encuentra por debajo del 20%, considerado límite para el sostenimiento de la pesquería.

El Informe Técnico Nº 43 que en agosto del año pasado se entregó al Consejo Federal Pesquero contiene una serie de recomendaciones de medidas de manejo que debían adoptarse con rapidez para evitar el colapso. Entre las más destacadas se encontraba la de reducir el número de toneladas por viaje, dado que las 10 toneladas de límite aplicadas desde 2012 no resultaron suficientes; controlar la subdeclaración, aumentar el muestreo y prohibir la pesca en los llamados “pozos”, espacios rocosos donde el abadejo se encuentra concentrado.

Ninguna de las medidas solicitadas fue aplicada a propuesta de Subsecretaría de Pesca ni del Consejo y en la última reunión ingresó una nueva solicitud del INIDEP para vedar pozos. Como única respuesta los consejeros decidieron solicitar a la Cancillería que informe “sobre los alcances del párrafo 4, punto 2, del Plan de Acción suscripto por nuestro país con el Reino de España”, referido a la coordinación de las medidas para el uso sustentable de los recursos pesqueros transzonales”.

Ni en el informe ni en las solicitudes al Consejo figura la prohibición de pesca dirigida porque ya está prohibida por la normativa vigente; pero algunos parecen no enterarse y las autoridades les permiten hacer uso de artilugios administrativos para burlarla. El abadejo se captura como especie acompañante de la merluza y solo si se va en busca de él pueden capturarse volúmenes tan grandes como los que exhibió ayer el Don Santiago.

Según un informe de la Dirección de Control y Fiscalización Pesquera de la Nación, que ingresó también en la última reunión, este barco fue el que más pescó en 2016 a razón de 268 toneladas. Las matemáticas no permiten ajustar este número a 10 toneladas por viaje, como están permitidas.  Más claros aún resultan los valores de 2017: con apenas dos meses hasta la fecha lleva descargadas 117 toneladas (a las 67 toneladas del informe se suman las 50 toneladas de ayer).

En ese listado de buques que capturaron abadejo durante los años 2014, 2015 y 2016 se puede observar claramente que fueron los barcos fresqueros de altura quienes han tenido la mayor participación en las capturas y con mucha diferencia respecto de los costeros menores a 21 metros. Las grandes capturas las realizaron barcos con esloras que van mayoritariamente entre 24 y 29 metros.

Sin embargo, las voces en contra de las medidas de manejo sobre el abadejo surgen de la Asociación de Costeros que congrega a armadores de barcos menores a 21 metros. Habrá que pensar entonces que cuando Retrivi habla en nombre de la Asociación en realidad lo está haciendo en busca de su propio beneficio y no en el de los “humildes armadores costeros” que representa.

La falta de una política pesquera, de planes de manejo que tomen en cuenta las recomendaciones de los investigadores, la eliminación de tallas de primera captura, la autorización implícita de la autoridad para no usar artes de pesca selectivas y la flexibilización de la normativa como producto de castigos laxos y baratos, están permitiendo que un recurso en riesgo se sumerja definitivamente en un irreversible colapso.

La Ley Federal de Pesca prevé la generación de un registro de infractores para poder castigar la reincidencia; pero desde su sanción hasta el día de hoy es solo un expediente que duerme en el área de Legales de Subsecretaría. Su creación podría inhibir a los infractores frecuentes como Retrivi de violar sistemáticamente la normativa vigente, pero para ello se necesita decisión política y terminar con los amiguismos.

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